Si quieres crecer en fe; lee de fe, escucha de fe, habla de fe y comenzarás a vivir en fe

Alpinista colgando de una cuerda en una montaña nevada de noche — la diferencia entre creer en Dios y confiar en Dios
Síguenos en redes sociales:

La diferencia entre creer en Dios y confiar en Dios

«Yo creo en Dios». Lo decimos con facilidad. Pero la Biblia tiene una observación incómoda al respecto: «Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan» (Santiago 2:19).

Creer en Dios, entonces, no puede ser la meta. La diferencia entre creer y confiar se entiende mejor con dos historias.

El trapecista y la carretilla

Un famoso trapecista cruzaba una cuerda suspendida a veinte metros, sin red. El público aplaudía. Luego cruzaba con una carretilla, y los aplausos se redoblaban.

Entonces el presentador preguntó: «¿Creen que nuestro artista es capaz de cruzar llevando a una persona en la carretilla?». El público gritó: «¡Sí!». «Perfecto — dijo él —. Solicito un voluntario.»

Silencio total.

Todos creían que podía hacerlo. Nadie estaba dispuesto a subirse. Hasta que un niño de doce años alzó la mano: «Yo estoy dispuesto». Cruzó sobre la carretilla, a veinte metros, sin red y sin miedo. Cuando le preguntaron cómo pudo, respondió: «Confío plenamente en él, porque el trapecista es mi papá».

Esa es la diferencia. Creer es aplaudir desde la galería. Confiar es subirse a la carretilla, porque conoces al que la empuja.

El alpinista que no cortó la cuerda

La segunda historia es más dura. Un alpinista, obsesionado con ganar una competencia, siguió escalando de noche. Resbaló. Quedó colgando de su cuerda en plena oscuridad, herido y congelándose. Clamó a Dios y escuchó una voz: «¿Confías en mí?». «Sí, Señor, confío absolutamente en ti». «Bien. Entonces corta la cuerda que te sostiene

No la cortó. Al día siguiente lo encontraron congelado, colgando de su cuerda… a cincuenta centímetros del suelo.

A veces nos aferramos con todas nuestras fuerzas a lo que creemos que nos sostiene — la seguridad económica, los planes propios, el control — cuando Dios nos está pidiendo soltarlo para poder salvarnos. Confiar tiene un costo: obedecer sin ver el suelo.

Cuando confiar costó todo (una historia real)

En el libro Fe: La Llave del Corazón de Dios, el pastor Daniel Moena cuenta el momento en que este dilema dejó de ser una parábola para él. Tenía una vida próspera en Puerto Montt: negocios exitosos, programa de radio y televisión, una iglesia creciente. Y Dios lo llamó a dejarlo todo para plantar una iglesia en Valdivia, una ciudad donde no tenía nada.

Se resistió con argumentos razonables — hasta que en una reunión familiar sus hijos le respondieron algo que lo desarmó: «Esa fuerza que tú no tienes, la tenemos nosotros; y la experiencia que nosotros no tenemos, la tienen ustedes. Hagamos un equipo y obedezcamos al Señor».

Cortaron la cuerda: regalaron el negocio, cargaron un camión prestado y partieron. Lo que Dios hizo después — la casa provista sin costo, la iglesia que nació, los milagros que presenciaron — llenó los capítulos siguientes del libro.

¿Creer y confiar en Dios es lo mismo?

No, no es lo mismo. Creer en Dios es aceptar que existe; confiar en Dios es descansar y actuar en Él aunque todavía no veas el resultado. La diferencia entre creer y confiar está en la acción: creer se queda en la mente —«también los demonios creen» (Santiago 2:19)—, mientras que confiar se sube a la carretilla y se juega la vida. Por eso la fe verdadera no consiste solo en creer que Dios puede, sino en confiar en que lo hará.

¿Dónde estás tú?

Tres preguntas para cerrar, tomadas del mismo libro:

  • ¿Estoy moviendo mi fe o solo hablándola?
  • ¿Estoy actuando conforme a lo que digo creer?
  • ¿Hay alguna «cuerda» que Dios me está pidiendo cortar?

«¿Hasta qué punto podemos depositar nuestra confianza en Dios? A menudo afirmamos ser hombres y mujeres de fe, pero cuando llega el momento de demostrarlo, ¿realmente confiamos plenamente en Él?»


📖 Encuentra estas historias completas en Fe: La Llave del Corazón de Dios. Si quieres seguir leyendo, te recomendamos ¿Qué es la fe según la Biblia? y los testimonios de lectores.

Regalo para ti

Llévate gratis el Capítulo 1

«La Bicicleta»: la historia real con la que empieza Fe: La Llave del Corazón de Dios. Déjanos tu nombre y correo y te lo enviamos al instante en PDF, listo para leer.

  • Un capítulo completo, no un fragmento
  • Descarga inmediata, sin costo
  • Recibe de vez en cuando una palabra de aliento